Técnica Táctil: Se realiza a partir de la sexta a décima semana de
gestación, mediante la utilización de diversos instrumentos (masajeadores,
texturas), aplicados a nivel del dorso fetal, a través del vientre materno. Su
aplicación a diferentes presiones genera vibraciones que se transmiten a través
del líquido amniótico y son captados por los nervios periféricos de la piel del
bebé. Este estímulo es transmitido a la médula espinal y luego al cerebro,
produciendo así cambios físicos como es el movimiento del bebé.
Técnica Visual: Se realiza en forma más
efectiva a partir del cuarto mes de gestación; con la utilización de la luz
artificial y natural. Los fotones de luz que llegan al feto a través de la
pared abdominal de la madre estimulada la retina ocular, siguiendo la vía por
el nervio óptico hasta la corteza cerebral, lo cual le permitirá al bebé en
edad temprana una mejor discriminación visual, así como una mejor orientación y
dirección.
Técnica Auditiva : La audición
es uno de los sentidos que conecta al bebé con el mundo exterior y a su vez es
uno de los que más se pueden estimular, ya que el aparto auditivo del bebé se
desarrolla aproximadamente a las 14 semanas de gestación, siendo entonces
cuando empieza a captar los sonidos externos e internos.
El sonido opera como un neurotransmisor interactivo actuando directamente sobre el sistema neurovegetativo celular e hipófisiario del feto, dejando impreso un registro a modo de huella. Por ejemplo las sensaciones producidas por la música van a quedar grabadas en el futuro bebé, que lo remitirá una vez nacido a ese estado placentero que vivió durante su gestación.
El sonido opera como un neurotransmisor interactivo actuando directamente sobre el sistema neurovegetativo celular e hipófisiario del feto, dejando impreso un registro a modo de huella. Por ejemplo las sensaciones producidas por la música van a quedar grabadas en el futuro bebé, que lo remitirá una vez nacido a ese estado placentero que vivió durante su gestación.



